Seleccionar página

Una teoría popular afirma que la malbec se llama así por un peregrino húngaro que difundió la uva a través del territorio francés.​ Por otro lado, el viticultor Pierre Galet sostiene que la mayoría de las evidencias apuntan a que el nombre original de la variedad era côt y que posiblemente se originó en el norte de Borgoña.

Brota de un encuentro entre las variedades magdeleine noir de Charentes y la prunelard, a decir de la Vitis International variety Catalogue. La primera: uva de mesa muy divulgada en el medievo. La segunda: una antigua uva de Gaillac, al sur de Francia.

En Latinoamérica, concretamente en Argentina, la presencia de la malbec se remonta a más de cuatrocientos años, cuando los primeros especímenes fueron traídos a América por los colonizadores españoles, de acuerdo a Wines of Argentina. Los sacerdotes católicos que llegaron a estas tierras establecieron viñedos cerca de sus monasterios, para poder asegurar el vino necesario para celebrar la santa misa. El cultivo en la Argentina se propagó, gracias a las óptimas condiciones climáticas y el suelo de la región andina, manifestando un amplio y acelerado desarrollo de la vitivinicultura.

Durante el siglo XIX, los inmigrantes europeos trajeron nuevas técnicas de cultivo y otras variedades de cepas, que hallaron en Los Andes y el Valle de Río Colorado, el hábitat ideal para su crecimiento. La malbec se abría paso firme en Sudamérica.

Entre 1850 y 1880 Argentina logró incorporarse a los circuitos económicos mundiales. Dos factores facilitaron esto. Por un lado, los ferrocarriles que afianzaron las comunicaciones entre las provincias del interior. Por el otro, la incorporación de tierras de la Patagonia al territorio nacional. La expansión de superficies aptas para la actividad agropecuaria y la inmigración fueron condiciones para que la industria vitivinícola se asentara como industria nacional, reseña WOA.

La uva malbec ha sido históricamente una de las principales en las plantaciones de Burdeos, pero en el siglo XX empezó a perder superficie en favor de la merlot y de la cabernet franc debido, en parte, a su sensibilidad a los problemas de la vid. La severa helada de 1956 exterminó una porción significativa de vides de malbec. Para el año 2000, la variedad malbec no sobrepasaba las 1 400 hectáreas en Francia. Mientras iba en declive en su país de origen, en Argentina se comenzó a convertir en una “variedad nacional”, hasta el punto en que por sí misma es identificada con el vino argentino.

La industria vinícola argentina descubrió la calidad única del vino que se podía hacer con la uva malbec. A diferencia de los galos, los malbec argentinos son más frutados, con un final aterciopelado. La mayor parte del malbec argentino está en Mendoza. Es una variedad susceptible, pero también obstinada. La uva viva, la uva viviente. Necesita más sol y calor que la cabernet sauvignon o la merlot para madurar. Las uvas tienden a un color oscuro. Resultado: los vinos son ricos, oscuros y sustanciosos. De gusto cálido y suave. La expansión de los vinos en nuestro continente abre el abanico de opciones de su deleite en Cuenca, en maridaje ideal con la gastronomía del cono sur…

Leer más artículos…

Teatro, música y comida se juntan en el Break

Teatro, música y comida se juntan en el Break

En una de esas típicas conversaciones nocturnas de familia, salió la idea. Pablo Espinoza, un joven actor. Su hermana Karen, guitarrista. Su hermano Juan, dedicado a la gastronomía. Se sentaron a echar ideas, y nació el Break.

leer más
Una experiencia extraordinaria en El Mercado

Una experiencia extraordinaria en El Mercado

Llevaba trabajando como 12 años en el sector gastronómico y hotelero antes de iniciar la aventura de El Mercado. Roberto Mora, proviene de una familia vinculada a este sector desde la época de su abuelo, Cornelio Vintimilla, quien fue el fundador de Huertos Uzhupud. A Roberto le apetece que la gente sienta que detrás de lo que se pone en la mesa hubo un trabajo de pensar, formular, poner en escena, seres humanos creando.

leer más
El “comfort food” de San Sebas

El “comfort food” de San Sebas

La historia comenzó porque sus padres decidieron venir a vivir a Cuenca. Lindsay Burton vino de visita, y decidió quedarse porque amó la ciudad desde el primer minuto. El ritmo tranquilo de vida, de hecho, le pareció similar a su natal Hawái. En ese tiempo no había muchos locales de ese estilo, Chiplote y La Cigale, menciona Lindsay. Vio una oportunidad, vendió todo, llegó acá y abrió un negocio. El San Sebas Café.

leer más